El Ministro de Economía, Luis Caputo, anunció recientemente una serie de medidas destinadas a flexibilizar las normativas para el otorgamiento de préstamos en moneda extranjera por parte de las entidades bancarias. La decisión del Banco Central (BCRA) busca dinamizar el crédito corporativo, permitiendo que las empresas accedan a divisas para financiar inversiones y proyectos productivos que generen empleo.
Hasta ahora, una buena parte de los dólares depositados en el sistema financiero argentino permanecía inmovilizada, sea como encaje o invertida en títulos públicos. La nueva normativa modifica ese panorama: los bancos pueden prestar una porción de esos fondos a empresas locales que necesitan financiar importaciones de insumos, maquinaria o infraestructura productiva.
El Banco Central opera sobre el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), el circuito oficial donde se compran y venden divisas en Argentina. Al flexibilizar el destino de los dólares depositados, la autoridad monetaria busca que el sistema financiero cumpla un rol más activo como canalizador de recursos hacia la economía real, sin abandonar las salvaguardas que protegen a los ahorristas.